miércoles, 30 de noviembre de 2011

DOMINGO (2)


Ahora es ya la noche del domingo, y sobre la tristeza de la tarde del domingo, un cansancio silencioso, de alas con plomo, de plomo que se desploma, de ondas cargadas como de una soledad irremediablemente melancólica.
         Humo. Francisco Javier Martín Abril

Uno de esos domingos apacibles y soleados que nos hacen experimentar un sentimiento de vacaciones y de eternidad, el sentimiento ilusorio de que el curso del tiempo se ha detenido, que basta deslizarse por esa brecha para escapar a la tenaza que está a punto de cerrarse sobre nosotros.
         Dora Bruder. Patrick Modiano

El té tampoco es mucho mejor. Nada más conocerse, se crea ya una atmósfera como sosa y sin gracia. Se palpa en el aire que las tardes de los domingos se pasarán viendo la televisión. O peor aún: en casa de los suegros.
         La delicadeza. David Foenkinos

Esta parroquial y consagrada tristeza del domingo por la tarde.
         Caligrafía de los sueños. Juan Marsé

El silencio de un domingo por la tarde me quemó los oídos.
         El día antes de la felicidad. Erri De Luca

martes, 29 de noviembre de 2011

viernes, 25 de noviembre de 2011

SOLEDAD (4)


La peor soledad del que se va es la que deja en su tierra, no la que encuentra en la de destino.
         Tanta pasión para nada ("El amigo invisible"). Julio Llamazares

Al final todos los sentimientos se redujeron a una soledad tremenda, una soledad sin causa visible y por lo tanto sin remedio. La soledad de un niño.
         El ruido de las cosas al caer. Juan Gabriel Vásquez

La soledad infinita del Océano.
         El amigo de la Muerte. Pedro Antonio de Alarcón

No sé, quizás haya sido siempre así, o quizá yo haya cambiado con los años, pero últimamente descubro que disfruto más de las cosas cuando estoy solo que cuando estoy acompañado.
         Muerte en Estambul. Petros Márkaris

Hay tanta gente como soledad.
         Crucero de otoño. Luis del Val

martes, 22 de noviembre de 2011

EL MAR (2)


Cierro los ojos y me dejo envolver por la sonora quietud del mar.
         El encuentroAnne Enright

El dulce y eterno ruido del mar.
        Un niño prodigioIrène Némirovsky

Siento periódicamente algo así como una necesidad biológica de asomarme al mar, que es una manera bella de marcharse.
         HumoFrancisco Javier Martín Abril

Espectáculo asombroso este batir incansable de las olas, este remolino vertiginoso de la espuma.
         Apuntes de La HabanaAgustín García Simón

Prefería ponerse junto a las dunas allí donde rompían las olas, oírlas estallar como los acordes finales de una sinfonía, salvo que ésta nunca terminaba.
         La última noche ("Contigo, Mi Señor")James Salter

domingo, 20 de noviembre de 2011

HIJOS (2)


No debes esperar que tu hijo llegue a las metas que tú no has podido alcanzar.
         Un momento de descanso. Antonio Orejudo

Es mejor abstenerse de escribir el futuro de otra persona, sobre todo si es tu hijo.
         Sunset Park. Paul Auster

Siempre se ha dicho que los padres quieren por igual a los hijos, pero ¿es verdad? Puede que la cantidad de amor sea la misma pero no las afinidades y, aunque nunca se lo haya dicho a nadie, le parece que tener hijos y quererlos a todos del mismo modo no tiene demasiado sentido, precisamente porque son distintos.
         La bicicleta estática ("Mister Trujillo"). Sergi Pàmies

¿Hijos? ¿Quién puede ser tan idiota como para criar ratas en su propia cocina?
         El hombre del corazón negro. Ángela Vallvey

El hijo sin hijos es el único hombre libre.
         Leo en la cama. Berta Vias Mahou

jueves, 17 de noviembre de 2011

GUERRA (2)


Tomó conciencia de que le repugnaban los combates y las guerras y de que nada justifica el placer de la victoria.
         En busca de oriente. Daniel Arsand

Las guerras matan siempre a los hijos y nunca a los padres que las han decidido.
         Signatura 400. Sophie Divry

Aunque alguien dañe tu memoria, tus secretos, tus afectos, insultando a Dios, a la tierra, a los hombres, prométeme que tu mano jamás empuñará una pistola, un cuchillo, una piedra, ni siquiera un cucharón de madera para el qhorma palaw, si ese cucharón de madera sirve para herir a un hombre. Promételo.
         En el mar hay cocodrilos. Fabio Geda

Las guerras tienen una cosa buena, sólo una: nos enseñan con gran crueldad lo que estamos a punto de perder.
        Todo eso que tanto nos gusta. Pedro Zarraluki

Sólo habremos llegado a una fase realmente superior de desarrollo cuando los combatientes se avergüencen de los compañeros inmolados en vez de enorgullecerse de ellos, cuando se depositen coronas en las tumbas porque nadie yace en ellas y cuando el culto a los caídos se sustituya por el culto a las tumbas vacías.
         La vida en minúscula. Alfred Polgar

lunes, 14 de noviembre de 2011

INFANCIA (4)

A pesar de crecer y por mucho que uno mire hacia el futuro, uno crece siempre hacia el pasado, en busca tal vez del primer deslumbramiento.
         La dama de Shanghai. Juan Marsé

Las carcajadas que oyes provienen de la sección de juguetes. Siempre está llena y, si echas un vistazo, puedes verte transportado a la felicidad de tu propia infancia y recuperar todo lo que has perdido, la risa, la alegría ingenua y, al mismo tiempo, la solemne dedicación a los juegos, la fantasía que tan solo el juego desencadena.
         La muerte del adversario. Hans Keilson

Inventar una mentira para convencer a un niño es una forma de quererlo.
         Black, black, black. Marta Sanz

Puedo decir que tuve una infancia feliz, porque no sabía que existieran otras infancias.
         Ayer. Agota Kristof

Nunca he comprendido a quienes afirman que la infancia es el paraíso del hombre.
         El corrector. Ricardo Menéndez Salmón

viernes, 11 de noviembre de 2011

EX LIBRIS (21)











 La gangrena
Mercedes Salisachs









 El Niño de los coroneles
Fernando Marías

 
   









Carta blanca
Lorenzo Silva  

lunes, 7 de noviembre de 2011

FELICIDAD (2)


Me fascinan las historias en donde las personas debían ingeniárselas con poco para lograr felicidades breves.
         El pibe que arruinaba las fotos. Hernán Casciari

Me pareció que quizá la mayor de las felicidades fuera la común, la que no es especial ni apasionante.
         El mar y venenoShusaku Endo

Qué raros son los recuerdos que nos hacen disfrutar de una felicidad de la que no nos dimos cuenta y con la que no fuimos felices.
         Una palabra tuya. Elvira Lindo

Si tuviese que dar una definición de la felicidad, diría lo siguiente: la felicidad se basta a sí misma, no necesita testigos.
        La cena. Herman Koch

En la felicidad siempre llega un momento en que uno está solo entre la multitud.
         La delicadeza. David Foenkinos

sábado, 5 de noviembre de 2011

VIVIR


El mundo es un lugar fabuloso. La vida es corta, aunque sea larga. Estar aquí es todo un regalo.
         El ladrón de chicles. Douglas Coupland

Las copas de los cocoteros se mecen y se mueven a la velocidad a la que yo desearía que se moviera mi vida, suave y tranquilamente.
         Vernon Dios LittleDBC Pierre (Peter Warren Finley)

Se dijo que, en el fondo, la vida la construimos nosotros mismos, poniendo ladrillos a diario, y que no hacemos más que dejar escapar trenes, por lo que difícilmente llegaremos a ningún sitio.
         El menor espectáculo del mundo ["Las siete vidas (o así) de Sebastián
         Mingorance"]. Félix J. Palma.

A veces las ganas de vivir se apoderan de nosotros con tal fuerza que resultan casi obscenas.
         Para amantes y ladrones. Pedro Zarraluki

Lo peor que le puede suceder a una persona no es perder la vida, sino perder la razón de vivir.
         NémesisJo Nesbø

miércoles, 2 de noviembre de 2011

TRADICIONES (2)


Los tuareg

Dicen que esta tribu, diferente a la de los beréberes y beduinos, se cubre la cabeza y buena parte del rostro para protegerse del sol. No es únicamente por eso, como creemos en occidente. Los tuareg se cubren para no darse a conocer desde el primer momento y para recordarse unos a otros y a sí mismos que todo hombre es siempre un misterio. No se trata de un signo de su retraso cultural, como opinan quienes no los conocen, ni tampoco de un simple toque exótico o folclórico, como yo mismo juzgué antes de vivir junto a ellos. Es por respeto a los demás y por amor al pudor, que es tanto como decir al proceso que debe existir en toda relación.
         El amigo del desiertoPablo d'Ors