jueves, 30 de enero de 2014

EX LIBRIS (66)














Memorias de Adriano
Marguerite Yourcenar










  


La montaña mágica
Thomas Mann 














Rayuela
Julio Cortázar

  

jueves, 23 de enero de 2014

NIEVE


La nieve transfigura hasta la más triste de las calles.
         Es así como mueren las mujeres. Didier Decoin

Respirar el aire de las nieves le quita a uno veinte años de encima.
         Kim. Rudyard Kipling

La nieve disfraza la ciudad como para un escenario de cuento.
          Las vidas ajenasJosé Ovejero.

La nieve había barrido las penas y había traído consigo algo de la quietud celestial.
         Sombras sobre el Hudson. Isaac Bashevis Singer

Conducir a través de un paisaje nevado es como haber traspasado la barrera del sonido. Todo es silencio, tanto a tu alrededor como en tu interior. El verano o la primavera rebosan de sonidos. Nunca hay silencio. Pero el invierno es mudo.
         Zapatos italianos. Henning Mankell

lunes, 20 de enero de 2014

LLUVIA (3)


Dios cuelga la lluvia del cielo para que se seque.
         El perro que comía silencio ("Huesos")Isabel Mellado

La lluvia hipnotiza.
         Cuentos del nunca más ("Emilia"). Tomás Val

Desde bien entrada la madrugada pude oír el rumor de las gotas golpeando el cristal de la habitación, ¿existe mayor placer?
         El bolígrafo de gel verdeEloy Moreno

La lluvia cae pausadamente al otro lado de las ventanas con una especie de fascinante insistencia. La lluvia, siempre la lluvia.
         La lluvia de los inocentes. Andrés Ibáñez

Gotas de lluvia pesadas como el tiempo.
        La intrusaÉric Faye

martes, 14 de enero de 2014

CRÉETELO... O NO (12)


La columna lactaria

 ... aquella costumbre que, a imitación de los romanos, había arraigado entre ellos de abandonar a los hijos que no querían criar. El recién nacido era colocado a los pies de su padre; si este se inclinaba y lo levantaba entre sus brazos, significaba que lo aceptaba; pero si le daba la espalda, el niño era abandonado. Abandonar a los niños, y en especial a las niñas, a los inválidos y enfermos, era una costumbre muy común entre los romanos. Incluso muchos pequeños eran vendidos en el mercado como mascotas de los adultos o como bufones para las fiestas. Había en la ciudad un lugar, la columna lactaria, donde se les llevaba. Algunos morían, otros eran criados para ser esclavos. Los niños varones eran adiestrados para ser gladiadores, y las niñas se convertían en prostitutas. Había mendigos expertos que los recogían para mutilarlos, y hacerlos más útiles para mendigar.
         Y que se duerma el mar. Gustavo Martín Garzo





viernes, 10 de enero de 2014

SUEÑOS (5)


Si un sueño es tu sueño, aquel por el que has venido al mundo, puedes pasarte la vida escondiéndolo detrás de una nube de escepticismo, pero nunca lograrás librarte de él. No dejará de mandarte señales desesperadas, como el aburrimiento y la falta de entusiasmo, confiando en que te rebeles.
         Me deseó felices sueños. Massimo Gramellini

El hombre no se entrega realmente a los sueños, sino a la amargura de sus imposibilidad.
         Paradoja del interventorGonzalo Hidalgo Bayal

¿Y quién piensa más allá de los sueños?
         No hay bestia tan ferozEdward Bunker

 El abandono definitivo de un sueño juvenil produce también cierto alivio.
         Lo que me queda por vivirElvira Lindo

A veces había pensado en vengarse de sus sueños.
         Los hermosos años del castigoFleur Jaeggy

jueves, 9 de enero de 2014

LEER (7)


Siempre he creído que es importante saber lo que lee un hombre.
          La caída de John StoneIain Pears

Seguimos guardando libros como si no fuera sólo ésta la vida que tenemos para leerlos.
          El mundo iluminado ("Don de olvido")Ángeles Mastretta

Creo que leer un buen libro te hace modesto. Cuando uno logra ver con lucidez el interior de la naturaleza humana, cosa que te proporcionan los grandes libros, uno siente la necesidad de hacerse pequeño.
         La biblioteca ambulante. Christopher Morley

Leer era su anestesia.
         Crímenes ("El violonchelo")Ferdinand Von Schirach

Vivo rodeado de citas de libros y autores. Soy un enfermo de literatura. De seguir así, ésta podría acabar tragándome, como un pelele dentro de un remolino, hasta hacer que me pierda en sus comarcas sin límites.
         El mal de Montano. Enrique Vila-Matas